El uso del cannabis medicinal en pacientes con cáncer es uno de los temas más discutidos en medicina y salud pública. Aunque cada vez hay más interés y testimonios personales, la evidencia científica sobre sus efectos —especialmente en cuanto al tratamiento de la enfermedad en sí— es todavía limitada y matizada. A continuación, repasamos lo que la investigación médica avala hasta hoy, con claridad y sin afirmar conclusiones que no están respaldadas por estudios clínicos sólidos.

🎯 ¿Puede el cannabis “tratar” el cáncer?
Hasta la fecha, no existe evidencia clínica confiable que demuestre que el cannabis o sus componentes puedan curar el cáncer en humanos. Las investigaciones realizadas —incluyendo estudios preclínicos y experimentos en líneas celulares— han sugerido posibles efectos anticancerígenos de ciertos cannabinoides en modelos de laboratorio, pero estos resultados no se han traducido en tratamientos efectivos o seguros para pacientes reales.
Es decir, aunque existen estudios de laboratorio que muestran que ciertos compuestos de cannabis pueden afectar células tumorales en entornos controlados, esto no es lo mismo que tener evidencia clínica que demuestre beneficio directo en personas con cáncer diagnosticado.
📉 Uso del cannabis para síntomas relacionados con el cáncer
Si bien el cannabis no está probado como tratamiento para eliminar tumores, sí hay evidencia clínica más sólida sobre su utilidad para aliviar ciertos síntomas asociados al cáncer y sus tratamientos, por ejemplo:
🧪 Náuseas y vómitos por quimioterapia
El dronabinol y la nabilona, dos cannabinoides sintéticos inspirados en el THC, están aprobados por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU.) para tratar náuseas y vómitos asociados con la quimioterapia, especialmente en pacientes que no responden bien a tratamientos antieméticos tradicionales.
💊 Dolor y neuropatía
Algunos estudios han encontrado que el cannabis y los cannabinoides pueden ayudar a aliviar dolor neuropático y dolor crónico asociado con el cáncer avanzado, en algunos casos reduciendo la necesidad de dosis mayores de opioides u otros analgésicos.
🍽️ Náuseas y apetito
Existen estudios que han evaluado si el cannabis puede ayudar con la pérdida de apetito o la anorexia relacionada con el cáncer, pero la evidencia es insuficiente y contradictoria, por lo que no se puede concluir que sea un tratamiento eficaz en estos casos.
📊 Percepciones y uso de pacientes
Encuestas y estudios observacionales muestran que una proporción significativa de personas con diagnóstico de cáncer recurren al cannabis para manejar síntomas como dolor, insomnio, ansiedad o náuseas, y muchos reportan mejoras percibidas en su calidad de vida. Sin embargo, estos estudios no establecen causalidad ni sustituyen el tratamiento médico estándar.
⚠️ Riesgos, limitaciones y precauciones
Importante destacar:
La evidencia científica no respalda el uso del cannabis como tratamiento primario del cáncer, ni debería reemplazar tratamientos convencionales como cirugía, quimioterapia o radioterapia.
El cannabis puede tener efectos secundarios (por ejemplo, somnolencia, afectación cognitiva o interacción con otros medicamentos) y sus beneficios y riesgos deben evaluarse en cada caso clínico.
El uso de cannabis sin supervisión médica puede implicar riesgos especialmente en poblaciones vulnerables o cuando se combina con otros tratamientos.
📍 ¿Qué recomiendan los expertos?
Las organizaciones médicas y las guías clínicas suelen recomendar que la conversación sobre el uso de cannabis sea abierta y basada en evidencia, y que los pacientes consulten con sus equipos de salud antes de considerarlo como parte de su manejo sintomático. Muchos profesionales recomiendan que, si se explora el uso de cannabis, se haga dentro del marco de ensayos clínicos o bajo supervisión médica especializada.
🧠 Conclusión
El cannabis no es un tratamiento probado para curar el cáncer, pero sí puede ofrecer beneficios sintomáticos reales para pacientes oncológicos, particularmente en el manejo de náuseas por quimioterapia, dolor crónico y otros efectos secundarios cuando se usa con supervisión médica y en formas farmacológicas reguladas. La investigación continúa, y es clave confiar en estudios clínicos rigurosos para avanzar en este campo sin crear expectativas que no estén respaldadas por la ciencia.
📌 Fuentes
Cancer.gov – Cannabis y canabinoides (PDQ) – información para pacientes y profesionales.
National Cancer Institute – evidencia y estudios sobre cannabis en cáncer.
Facing Our Risk of Cancer – uso de cannabis para síntomas relacionados con el cáncer.
CDC – Cannabis y sus efectos relacionados con el cáncer.
Revisión de evidencia científica sobre cannabis y cáncer (scoping reviews).